.Hoy he sido capaz de expresar una idea que llevaba dentro, inconscientemente, desde que leí que la Unión Europea pondrá a disposición de los estados un montón de dinero a través de los famosos fondos Next Generation. España tiene a su disposición 140.000 millones de euros (Más del 11% del PIB de 2019) y las renovables son el primer punto de las iniciativas para invertir

Uno de los items a financiar y subvencionar son las energías renovables. Ámbito en el desarrollo mi actividad profesional.

La generación de energía eléctrica mediante tecnología renovables no sólo es rentable, sino que es la más rentable. Si miramos el autoconsumo, en el que la amortización de la inversión se hace «contra» el ahorro de la factura con precios de mercado minorista, la rentabilidad es muchísimo mayor que en venta a red que se hace «contra» precio de mercado mayorista. Con conexión a red los proyectos son rentables y en autoconsumo (industrial) son muy rentables.

Entonces ¿Para qué subvencionar un sector rentable y en auge?

Supongamos que los promotores renovables seguimos desarrollando proyectos al ritmo de los últimos años. En breve, durante los momentos que la meteorología lo permita, todo el consumo se cubrirá con renovables renovables. Es decir, sobrará energía renovable. Los promotores tendrán que repercutir sus costes de amortización a los MWh que generen, y en este escenario serán menos que los estimados. Deberán decidir si subir el precio de la energía o perder rentabilidad. La decisión será subir precios y perder competitividad. Y el consumidor pagará más por la misma unidad de energía de electricidad.

Si además sumamos el imparable desarrollo del autoconsumo que está reduciendo la importación de energía se la red y, también, la reducción del consumo por la pandemia de la COVID-19, tenemos un acelerón de la tendencia y el hipotético escenario que describía en el párrafo anterior se acerca más rápido.

¿Entonces puede que las renovables necesiten ayudas en algún momento? Pero regar con dinero igual no es lo más inteligente ni lo más efectivo.

Si dentro de un mercado se pretende apoyar la oferta sólo se puede apostar promoviendo iniciativas que aumenten la demanda. ¿Le suena? Claro, como país ya lo hacemos. Así que si se quiere potenciar las renovables hay que incentivar el consumo inteligente. Este consumo llevará a hombros a las renovables sin necesidad de ayudas directas.

La mejor inversión es una combinación de una mejora en la interconexión eléctrica con Europa (posibilitar más exportación de energía) con la electrificación de otros sectores muy contaminantes y que nos hacen depender de países extranjeros. ¿Ha leído esta frase bien? Dejar de depender de externos y facilitar que nosotros exportemos. Dar la vuelta a la tortilla en términos de balanza.

Se da, además, una maravillosa circunstancia: Más de la mitad de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, a nivel mundial, provienen de los sectores energía y transporte. Como puede ver en el gráfico anterior [Versión interactiva].

Es decir, la dependencia energética exterior de España es fuente de emisiones de CO², causantes de la crisis climática que vivimos. En cambio la capacidad española de generación energética es libre de CO², y además se quiere y debe potenciar. No sólo por estrategia económica, si no, también, por obligación y responsabilidad medioambiental.

El cumplimiento del mandato de inversiones europeo, además de afrontarse como para resolver un único problema (la penetración renovable en el mix energético) es la solución para muchos otros problemas al mismo tiempo. Y lo es, porque es posible y simple. Está tiro:

  • Mejora de la interconexión eléctrica con Europa facilitando el intercambio energético.
  • Ayudas y esfuerzos para la electrificación de sectores contaminantes y en los que hay dependencia exterior: Vehículos, transporte público, transporte de mercancías (usando más tren y menos carretera) y calefacción.
  • Ayudas y esfuerzos para implantación y/o reconversión de la industria con el fin de desarrollar tecnologías que favorezcan esta transición a lo eléctrico.
  • Ayudas y esfuerzos para posibilitar la acumulación de la energía, con especial esfuerzo sobre el hidrógeno (no podemos perder este tren). España no tiene yacimientos de litio y muy probablemente es tarde para ser relevante en esta tecnología.

Si España es capaz de avanzar en este camino, en un plazo, no demasiado largo, puede encontrarse con un mix energético de bajísimas emisiones de CO², que no tiene casi dependencia energética externa, que ha mejorado su industria y su dependencia tecnológica exterior y que ha mejorado su balanza comercial.

Para esto hace falta altura de miras. Todos. Políticos, Administraciones, funcionarios, empresarios, directivos, inversores, … todos.

¡¡Con altura!!

Este artículo fue publicado originalmente en Linkedin por Marcos Valles y se publica en esta web con permiso del su autor.