En España no vale nada ser ingeniero
Hoy se ha publicado un artículo en Cotizalia, que nos debería hacer reflexionar sobre el futuro de la profesión. En él un ingeniero de caminos, pero es aplicable a cualquier otra rama, llama al articulista y le explica lo maltratada que está la ingeniería, cómo es denostada ante otros compañeros del sector y, cómo la formación recibida está perdiendo calidad:
.
Mira McCoy, ser ingeniero en este país no vale pa na. De verdad. Es como si no existiéramos. Los arquitectos estrella, que tanto gustan a las Administraciones, son los que crían la fama. Las constructoras, que ejecutan las obras, las que cardan la lana. Y nosotros, que participamos en el diseño con los primeros, supervisamos la actividad de los segundos, ejercemos tareas de control sobre el conjunto de los proyectos y asumimos la responsabilidad de que no haya errores que comprometan la seguridad de las personas somos, al fin y a la postre, los prescindibles. De verdad, dan ganas de tirar la toalla.
.
Se ha olvidado aquel dicho inglés de que ‘un ingeniero es quien puede hacer con un penique lo que un tonto hace con tres’. En un entorno como el actual de escasez de recursos, esa máxima debería brillar con todo su esplendor en la ejecución de obra pública. Es hora de apostar por la calidad y no por la cantidad, por la utilidad y la contribución económica frente a la arbitrariedad electoral. Renunciar a estas inversiones que son de las que más empleo y productividad pueden aportar a España a día de hoy sería suicida. No hay que hacer más, sino mejor. Y ahí sin duda tenemos un papel que jugar tanto en la solución eficiente de la actual encrucijada presupuestaria, ayudando al Ejecutivo en la selección de proyectos con independencia de su adjudicación, como en la planificación a futuro para prevenir determinados problemas que, antes o después, se pondrán encima de la mesa, como la gestión del agua. ¿Crees que Fomento cuenta para algo con nosotros? Va a ser que no.
.
Lea el artículo completo en Valor Añadido de Cotizalia. Si le gustó vote en Meneame.net
.
Popularity: 4%
Curiosamente llegue a este artículo buscando por internet que ser Arquitecto no vale nada. En mi país desde hace algunos años no se contratan gente de nuestro ramo para diseñar ya que en muchas ocasiones las empresas prefieren ocupar a cualquier digitador de planos mientras sepa manejar algunas herramientas y programas, en la construcción se prefieren a Ingenieros, técnicos o tecnólogos en construcción o similares que en ocasiones ni están capacitados o no han terminado sus estudios; generalmente el salario del Arquitecto es paupérrimo si consigue un puesto, ya que como lo he dicho se considera que otras profesiones saben más que uno, por si no fuera poco la figura de prestación de servicios hace que todo lo que uno se esfuerce para tener un trabajo estable se desmorone cuando el contrato se termina ya que es muy raro encontrar vacantes por más de tres meses, es preferible contratar un recien egresado para exprimirlo y luego contratar otro. El arquitecto se ha vuelto algo así como el mensajero especializado que buscan las empresas para hacer sus trámites y poder sacar la licencia de construcción de algún proyecto, su labor como diseñador paso al olvido pues ese trabajo lo realizan ya otros. Cada vez es más grande la fila de arquitectos que se vuelven vendedores ambulantes, y es cierto!, los podemos ver afuera de las Curadurías ofreciendo su tarjeta profesional por unas cuantas monedas. Aquí no vale nada mi profesión.